jueves, 21 de abril de 2011

La llave de Sarah: Una película sobre la tragedia judía

Me encantan las películas. En casa tengo una colección de apróximadamente unas 170. Y aunque tenga muchas películas eso no quiere decir que me gusten todos los géneros (mi padre adora las de Arnold y de Silvester Stallone, afición que no comparto), sino que especialmente me gustan las rarezas cinematográficas, las buenas películas de Hollywood (no todo lo que es "Hollywood", "brilla"), las películas extranjeras y las películas históricas.



En cuanto a películas históricas, tengo un excelente repertorio de las que tratan sobre la Segunda Guerra Mundial y, específicamente, sobre los dramas tras el nazismo que sacudió a toda Europa por aquella época.









Una de esas películas que me ha impactado (y que ya forma parte de mi colección) es "La llave de Sarah", cuyo argumento gira alrededor de una chiquilla judía de unos once o doce años que encierra a su hermanito menor en el armario de su casa para evitar que sea apresado junto con el resto de la familia y que sea llevado a un campo de exterminio.






Si bien esto parece una opción bastante viable y aceptable (Ana Frank y su familia, por ejemplo, se decantaron por la opción de esconderse para evitar ser enviados a campos de concentración), originó un grave problema: Sarah (así se llama la chiquilla), antes de ser llevada junto con su familia al velocímetro de Francia en calidad de detenidos, no pudo entregar la llave del armario a alguien que se hiciera cargo de rescatar al hermanito encerrado.






A partir de ese momento empieza una larga tortura y travesía para la niña, quien protege con celo y valentía la llave, haciendo todo lo humanamente posible por regresar al apartamento en que vivía con su familia y abrir el armario.






La película "La llave de Sarah" está basada en el libro con el mismo título de la escritora Tatiana de Rosnay.





Definitivamente, y tal y como me comentaba mi madre quien vio la película conmigo, algo maravilloso de esta es que es de las pocas que aborda la temática del holocausto judío tomando como punto de partida un evento contemporáneo. ¿Cómo así? Bueno, lo que sucede es que la historia de Sarah nos es relatada por una periodista que empieza a vivir en el apartamento que los padres de su esposo les han heredado más de cuarenta años después de la época en que acontecieron los hechos relacionados con la vida de Sarah y su familia. El apartamento heredado es, en efecto, el apartamento en el que anteriormente vivió la niña judía y su familia.




La periodista, como parte de una investigación documental sobre la famosa redada que llevó a cabo el gobierno francés durante la Segunda Guerra Mundial (hecho durante el cual internaron a miles de judíos en el velocímetro de París para después deportarlos a campos de concentración), empieza a rastrear la historia del apartamento y de sus habitantes, descubriendo la historia de la niña judía, la lucha por rescatar a su hermano, sus padecimientos e, incluso, permitiéndole a la periodista llegar a conocer al hijo de Sarah y revelarle aspectos que desconocía sobre su valerosa madre.



Talvez este no sea un éxito hollywoodense, definitivamente no hay escena de sexo, ni desnudos, no hay romance, ni acción, tampoco es que todo sea color de rosa, pero creánme que me ha enternecido hasta el alma, refuerza mi convicción constante de que, ante todo, este mundo no debe perder su humanidad.




Esta es una película para reflexionar, para hacer que los chicos las vean en las escuelas, aprendan a convivir con la historia y aprendan de los errores del pasado; es una película para reflexionar sobre el valor infinito del amor y del valor; es una película maravillosa, impactante, diferente. Y el libro, me imagino, debe ser igual de interesante. Si algún día lo encuentro, no dudaré ni un instante en comprarlo.