jueves, 25 de abril de 2013

"La casa de los amores imposibles"

Últimamente mis gustos literarios, estéticos y musicales han cambiado un poco. Admito que hoy busco películas más divertidas (antes solo veía dramas lacrimógenos y películas extranjeras), he visto más de alguna comida romántica y gracias al kindle me he atrevido a leer algunos libros más comerciales en comparación con los que he solido leer, pero no por eso aburridos. "Cambia, todo cambia", como dice la canción. Y yo he cambiado también. Ya no me gusta tanto el color azul, y prefiero el cabello largo, me gustan los pantalones claros y los blogs de moda y, aunque me siguen gustando los temas que requieren gran análisis, le he encontrado el gusto a divertirme con las cosas sencillas. Uno de esos pequeños placeres sencillos, que me hagan descansar y relajarme, es leer el libro "La casa de los amores imposibles", un libro al que sin duda hace muchos años no hubiera vuelto a ver, pero que ahora se me antoja digno para una lectura en verano, una tarde apacible o un fin de semana en que me quiera alejar del mundo e imaginar los amores furtivos de estos personajes que cobrarán vida gracias a mi imaginación. Si son como yo, que se han descubierto "cambiados" o "diferentes" a quienes siempre creyeron que fueron, y desean probar literatura más ligera, acá los dejo con el promocional del libro "La casa de los amores imposibles", un promocional que, por cierto, cautiva por su belleza estética y su capacidad para invitarnos a comprar el libro: