miércoles, 9 de marzo de 2011

Estoy triste...

En mi país todo anda mal. No paramos de ser noticia a nivel centroamericano. Si no es por las huelgas y las protestas es por nuestros 16 muertos diarios. Realmente estoy triste. Deprimida. Dolida. Entiendo porqué la mayoría de mis compatriotas quiere huir de este país en donde todo lo inimaginablemente desastroso puede ocurrir. Entiendo porqué mi madre desearía que todos sus vástagos estuvieran del otro lado del charco. Entiendo porqué los salvadoreños no amamos nuestra cultura, como lo hacen nuestros hermanos mexicanos, argentinos, chilenos, españoles. Es que esta cultura es de muerte, da a luz desdicha y dolor.


Hoy estoy dolida. Sangrante y con las lágrimas pugnando por salir. Mi espíritu llora por mi familia, por la gente que vive en este país y que le toca aguantar una serie de situaciones que le arrebatan la existencia a pausas. Lloro por la querida amiga que hace poco partió muy lejos, llevando consigo a toda su familia.La situación imperante la asfixió, y no tuvo otra opción que dejar su querido país por el que tanto trabajó.

Debo admitir que en este "lamento salvadoreño", también hay un poco de egoísmo. Bueno, era imposible que no lo hubiera. Lloro también por mí. Porque no sé qué será de mí en este futuro incierto. A pesar de que soy afortunada por muchas cosas maravillosas que me han acontecido, estoy preocupada por mi familia y por mi persona, porque sobrevivir en este país implica estar consciente de que cualquier día la "ruleta rusa" te puede tocar a ti.

Vivir, sobrevivir en este país implica nunca sabes cuándo nuestra buena suerte es demasiada, cuándo se acabará, cuándo será arrebatada.

2 comentarios:

Alma dijo...

Hay una canción que dice "porque me duele si me quedo, pero me muero si me voy... por todo y a pesar de todo mi amor, yo quiero vivir en vos..." (serenata a la tierra de uno)...

Una tierra que es la nuestra, pero en la que duele estar... y si, hay gente que se nos va y uno se queda acá preguntándose por qué...

Porque le duele al que se va... y le duele al que se queda... esa es la lucha diaria...

Carpe Diem, Aprovecha el Día dijo...

Gracias por ese mensaje, Almita.
Realmente, con la situación que vivimos en nuestro país, a veces es difícil no desanimarse,