viernes, 10 de junio de 2011

Herz Allerliebst: El placer de las cosas sencillas

En los pequeños detalles está la belleza. Por ejemplo:



  • Hay personas que no son particularmente bellas, pero tienen una sonrisa encantadora o ingenua, o unos ojillos que irradian inteligencia. La belleza en ellos radica en los pequeños detalles.



  • En los días en que el ánimo decae, en que la vida se ve gris y todo se vuelve taciturno, el hecho de que el sol brille un poquito más de lo usual es capaz de reanimar un ánimo cansado. No hay duda, en los pequeños detalles está el bálsamo para el espíritu.



  • Talvez no vivamos en una casa enorme, en un barrio seguro, no tengamos mucho dinero en el bolsillo y nos toque lidiar con los pesares diarios. Sin embargo, tener salud, motivos para reír o un pequeño jardín para contemplar son suficientes para hacer de nuestra vida algo maravilloso. También los pequeños gestos que tenemos con otros, hacen de nuestra vida algo excepcional, y es que la verdadera felicidad está en los pequeños detalles.

¿Por qué traigo a colación todo esto? Porque hoy que andaba buscando algo para postear en este mi blog, me topé con el enlace del sitio web "Hez Allerliebst", del cual les he hablado con anterioridad y cuya dirección web he guardado en el listado de mis sitios favoritos, el cual es un oasis de ternura y paz, un maravilloso muestrario de como una joven madre recrea pequeños placeres cotidianos en su propio hogar para deleite de sus hijos y esposo.

En este blog principalmente enfocado en la fotografía, un zapato y un puñado de margaritas son la combinación perfecta para crear un ambiente evocador.


Los objetos sencillos, viejos y gastados por el uso pueden llegar a ser extremadamente poéticos como objeto principal de una fotografía o como objetos que decoran una estancia.




Flores. Con ellas basta para perfumar e iluminar una habitación




A veces se menosprecia el valor estético de aquellos productos naturales que comemos y que, antes de ser engullidos, merecieran ser expuestos en la mesa como verdaderas obras de arte.







La belleza entra por los ojos...y puede llegar hasta el estómago. No hay nada más placentero que comer algo que es tentador con solo verlo.






Un jarrón, un listón y un ramo de flores. Más sencillo no podía ser. Y más bello tampoco.





Blanco puro. Blanco pacífico y tranquilizador. Blanco sobre blanco.




¿Qué necesidad hay del ornato superfluo, pomposo y artificial? Como siempre, las flores son el adorno perfecto.




Para el hogar, no hay nada mejor que adornar con elementos que capturen la vista y que sea bello desde todos los puntos de vista.





No sólo los jarrones pueden adornar. Las verduras, las frutas, las bellotas, los guijarros, las piedras planas y bonitas, las semillas con texturas asombrosas...Las pajareras con aire parisino y un par de huevos ficticios acunados en su nido también son complementos excepcionales.