lunes, 25 de agosto de 2014

Lo que te aconsejaría una chica de veintitantos...

Tiene rostro, ojos, nariz y perfil de Barbra Streissand. Y es que no es para menos: Amanda es una chica de veintitantos, de ascendencia judía (no en balde se parece a la famosa actriz) que escribe uno de los blogs más interesantes y prácticos que he visitado en los últimos días: Advice from a twenty something.

Y es que este blog me ha encantado, porque no solo es un blog de estilo, sino porque es realista: no nos propone que tratemos de vestir como si todavía nuestra ropa fuera de diseñador o fuera carísima, sino que ofrece útiles consejos para desarrollar un estilo pulido, un tanto minimalista, con pocas piezas pero con mucho estilo.

También me encantan sus consejos sobre las piezas de ropa  en el que toda chica de veintitantos años debe invertir, sobre cómo organizar el armario, ordenar el baño...la bloguera es, sin duda, una chica práctica, que además da consejos bastante atinados sobre cómo vestir para ir a una entrevista de trabajo, hacer compras inteligentes (comprar solo si la pieza te gusta al 100% y estás segura de que la vas a usar mucho o que, incluso, la puedes usar para el trabajo y para salir un fin de semana. Además, comprar únicamente piezas que de verdad te requetereencantan), ahorrar e invertir.

Las fotografías, además, son realmente bonitas e ilustrativas, tal y como lo pueden comprobar con la siguiente colección de imágenes que he extraído de este blog:
















































No solo las fotografías son bonitas y los consejos son prácticos, sino que también su prosa es ágil, directa y sencilla, tal y como y se reflejan en estos valiosos consejos que he extraído de Advice from a Twenty Something:

 1. If you’re not sure, try it on. Who cares if you bring 10 things into the dressing room and come out with 1? There’s no way to know unless you try!
2. If it doesn’t make you excited, don’t get it. Each item in your closet should literally make you jump for joy. Even the simplest t-shirt. So if you try something on, and there’s really nothing wrong with it, but you’re just not excited to wear it, then it’s not worth buying.
3. If you absolutely love it but the fit is off, try another size (even if you’re sure you know your size). Every store/brand runs differently so don’t be afraid to try a size 8 even if you’re usually a 6. And if the fit is off in every size, leave it behind. Every body is different so you can’t expect everything to fit right!
4. If a week has passed, and you’re still thinking about that one piece you didn’t buy, go back and get it! It’s obviously worth it.
5. As my grandma would say, “If you can’t decide between the red one and the blue one, get them both.” Seriously though, if you love a piece so much and know you’ll wear it all the time, get it in 2 colors!