martes, 26 de agosto de 2014

Confesiones de una freelancer



Hace varios años no me imaginé escribiendo esto. Y es que cuando egresé de la Universidad pensé que me iba a costar encontrar trabajo (lo cual no sucedió) y me veía como la mayoría de personas que conocía: trabajando 8 horas laborales diarias (esto último es lo que, hasta el día de hoy, nunca he experimentado).

Empecé a trabajar antes de la fecha en que recogí mi diploma universitario pero, hasta el día de hoy, nunca he trabajo a tiempo completo, únicamente de manera free lance. ¿Cómo es trabajar de esa forma? Bueno, es, diferente. Sí, diferente. Es por eso que este día quiero compartir con ustedes unas cuantas cosas que he aprendido durante estos seis años de trabajo:

1. Cuando trabajas como freelancer, es factible dar siestecitas cortas en casa, hay ocasiones en que te puedes tomar tu tiempo para actualizar tu blog, ver una película, hacer una hora de ejercicios...Sí, cuando trabajas por horas, por proyecto, por actividad, es factible hacer eso, pero...

2. También habrá días en que trabajarás con tu ordenador durante más de diez, doce, catorce, dieciséis seguidas, sin descanso.

3. Tampoco tendrás vacaciones, y muchos fines de semana y noches las dedicarás a trabajar.

4. Te llevarás el trabajo a casa...

5. Pero puede que algún viernes por la mañana (cuando la mayoría de gente está trabajando) estarás en el centro comercial, o pasando consulta médica.

6. Además, habrá ocasiones en que te quedará suficiente tiempo como para ir a divertirte o participar de algún taller o curso...

7. Pero, como mencionaba antes, habrá momentos en que tendrás que abandonar todo: salidas, paseos, idas al supermercado, horas de sueño...

8. En cuanto al dinero, a veces te irá muy bien y, en otras ocasiones, muy mal. ¿Qué significa muy mal?: $0.00000000000000000 dólares en el bolsillo, durante días, semanas y meses completos.

9. Por eso es vital,  ser organizado y ahorrativo. No entusiasmarse mucho cuando te pagan (en esto tengo que trabajar seriamente) porque tarde o temprano llegarán los meses "de vacas flacas" y, entonces, necesitarás tener un "colchón" monetario para sobrevivir.

10. El freelancer debe, además, invertir en su propio equipo y recursos: si va a impartir clases (como es mi caso) debe comprar un impresor multifuncional, su primera resma de papel, sus plumones, lapiceros, artículos de papelería de todo tipo, un archivador (mi hermana me cedió el suyo, el cual me ha sido sumamente útil), libros de consulta (como también edito textos, me he comprado la Gramática y la Ortografía de la RAE y poco a poco he ido coleccionando material útil), comprar un portátil "poderoso" y cualquier otro recurso útil (cañón, software, antivirus, etc.). En la mayoría de los trabajos, a los freelancer no nos dan muchos recursos...si es que nos dan algo, así que es mejor aprovisionarse con lo necesario.

11. El mayor recurso de un freelancer es...sí mismo: sus competencias, sus habilidades y su experiencia. Por ello, es necesario proveerse de experiencias nuevas que aumenten la experticia laboral, le permitan establecer más contactos o actualizar sus conocimientos. Así que, ¿qué le toca a uno?: Pagarse sus cursos, talleres, conferencias, etc.

12. Hay que invertir en un buen fondo de armario, porque constantemente irás a entrevistas, presentarás propuestas, etc. Es importante parecer profesional.

13.  Hay que mantener el currículum actualizado.

14. Es necesario guardar copias de tus trabajos y proyectos que realices, así como de las constancias y créditos de dichos trabajos.

15. Es primordial establecer excelentes relaciones con los contactos y con las personas que se conocen en cada trabajo.  Algunas de ellas te conectan con otras, y estas, a su vez, con otras...al final, puedes terminar trabajando con gente que es contacto de tus contactos de tus contactos. A veces, incluso, puede que te contrate gente de la que nunca hayas escuchado, pero que ya han escuchado hablar de ti.

16. Nunca tendrás una oficina como lo que se entiende como tal. En la Universidad para la que trabajo, lo que tengo es un locker, pero no tengo un escritorio ni una mesa o una silla. Así que es importante que en tu casa crees tu propia "oficina", que sea lo más confortable posible y que cuente con todos los recursos que necesitas para realizar tu tarea.

17. La organización es la clave...y estar dispuesto a, de un día para otro, correr (casi literalmente) con la entrega de un trabajo, la presentación de una propuesta...

18. En otros países no debe suceder como en el mío (de hecho, este es "el país de Nunca Jamás", donde todo puede suceder), pero acá en El Salvador el Estado no protege a las personas que trabajamos de manera freelancer, de tal forma que, a la vez, nos convertimos en "trabajadores informales". ¿Qué implica ser un trabajador informal? Que no se cuenta con seguridad social, que uno se tiene que pagar su propio ahorro para la jubilación,

19. Se pueden realizar varios trabajos a la vez.

20. Para cada empleador, el único empleo que estés desempeñando es el de él o ella.

21. Puedes trabajar acostado en el cama, viendo una película o haciendo cualquier otra actividad.

22. Si tienes hijos, puedes pasar más tiempo con ellos.

Esas son algunas de las lecciones que he aprendido durante estos últimos seis años. Quizás, de entre todo, lo más importante ha sido comprender que nada es estático, que hay que prepararse para el futuro y que no hay nada todo por sentado.