domingo, 9 de junio de 2013

No me gustan los circos...

Solo una vez he estado a punto de entrar a un circo. Pero no lo hice, así que, en realidad, nunca he estado dentro de una carpa circense. Siempre se dice que uno no puede decir que no le gusta algo que no conoce, pero en mi caso mi aversión por los circos creo que jamás será curada y es bien argumentada (aunque nunca haya ido a ver la función de alguno): me da una lástima terrible la forma en que los animales son obligados a realizar actos que van en contra de su naturaleza y siento pena por la pobreza que acompaña a muchos (sino a la mayoría) de los circos y de los artistas circenses. A eso hay que aunarle que nunca me han gustado los payasos, por lo que estará muy lejos el día (o talvez nunca llegue) en que me atreva a ver un espectáculo de este tipo.

Aparte de la ocasión en que casi entré a un circo,  mi primer contacto más directo con estos fue al leer la novela "Chiquita", novela cubana ganadora del premio Alfaguara y que retrata la vida de una señora muy "chiquita" (con enanismo) que existió en la vida real y que formó parte de los espectáculos de variedades de principios del siglo pesado, esos espectáculos en los que había un poco de acrobacia y mucho de exhibición de pobres seres humanos con defectos congénitos que eran presentado como "la mujer barbuda", el "hombre lobo", el "hombre con dos cabezas", etc.

Es de ese tipo de espectáculos a los que pertenece la muestra fotográfica que encontrarán en esta entrada, muestra que forma parte de la colección de más de 70 fotografías que encontrará en el Huffington Post. Hombres barbudos, con súper fuerza, domadores de leones, equilibristas...todos ellos tienen su espacio en esta colección fotográfica que no me deja de partir el alma, sobre todo cuando veo al anciano payaso, a la enanita durmiendo en una maleta, a los elefantes obligados a equilibrarse sobre botelllas....acá los dejo con las imágenes:
Tragadora de serpientes


"Barnum's Freaks", en los años 30
De izquierda a derecha, Laloo "dos cuerpos", el joven Herman capaz de hacer que su pecho se expanda, JK Coffey (el del "cuerpo esqueleto), James Morris haciendo un truco con su piel y Jo Jo (el hombre "con cara de perro".


Una joven de 15 años, Elsie Davis, practicando un número de equilibrismo en 1939, en su jardín
En la foto, su padre y su hermano. Ambos había dejado su trabajo en la mina para irse con un circo.


 El "hombre con cara de león", en los años 30
Un faquir en una cama de agujas, 1955

Un payaso con un canguro boxeador, en 1932.
El gigante de Texas

Doblando una barra de hierro con los dientes, 1935

Samson Brown, uno de esos "hombres más fuertes del mundo", aguantando el peso de una motocicleta, en 1934
Jack Earle, junto a una joven en monociclo, trabajó exhibiéndose en el circo como 'gigante de Texas'. Luego se hizo fotógrafo y se dedicó a los negocios
Años 30.
Lulu, de blanco, era entonces, según Getty, la única mujer payaso del mundo. Era 1942

Una mujer vestida a modo de gladiadora, con tela de estampado de leopardo, mete su cabeza en la boca de un león
A principios del siglo XX.
El motociclista gigante, 1934

La chica sin brazos ni piernas, en un circo de 1950

Acróbata

Payasos, 1944



El contorsionista facila Alfred Hyland, en 1938, en Glasgow.


Lanzamiento de cuchillos, 1935
Foruzudo
Un policía ante un grupo de niños que intentaban ver la función colándose, en 1938 en Luton (Reino Unido)
Caminando en zancos en 1955.
Acróbatas del circo de Shangai, 1973
1928: el payaso 'Whimsical Walker', de 78 años, llevaba 65 trabajando en el circo
Durmiendo después de la función