lunes, 8 de agosto de 2011

Yo quiero una azotea...

Para dormir hasta tarde arrullada por el viento frío que corta la respiración,
Para contemplar fijamente las estrellas y que eso sea lo último que mire antes de ir a dormir,





Para sentirme cerca del cielo,

Para detener el tiempo en una mañana de primavera, en una mañana de esas en que el sol es clemente y sus rayos iluminan los objetos con un halo dulce, suave y gentil.



Para soñar despierta, apartarme del mundo, hablar conmigo misma y escudriñar mi vida, escarbar en ella mientras mi mirada se pierde en el azul del cielo,











Quiero una azotea,
para pasar el tiempo,
para dormir de día,
para sentir la brisa, libre y juguetona,
para estar en comunión con la vida y para vivir en comunión con el día y la noche...
Para todo eso, quiero una azotea.