martes, 19 de julio de 2011

Porque mi casa es mi hogar, y también es mi bodega

Nuestra casa es donde vivimos, trabajamos, urdimos proyectos y damos forma a las ilusiones con las que salimos al mundo. También es el lugar en donde llevamos a cabo actividades un poco más prosaicas como dormir, ver televisión, ducharnos...y almacenar cuanto cachivache se nos va poniendo frente en nuestro trajinar por la vida.

Mi casa, por ejemplo, es una verdadera bodega y yo soy una entusiasta coleccionista. He amontonado sobre una mesa mi colección de caracolas, por otro lado almaceno toda la lana con la que estoy tejiendo mi manta de ganchillo, guardo en una cajita el material de la bisutería que elaboró, almaceno los libros que están en proceso de lectura, los que son textos de estudio, los que no he leído y los que ya leí. Guardo chongas para regalos, semillas bonitas, ropa que ya no uso, ropa que requiere reparación, trabajos de mis estudiantes, carteras (varias carteras), medicina (con tantas enfermedades que atacan a mi familia, nuestra casa ya parece farmacia) y otras tantas cosas que se han ganado un lugar en mi corazón y en mi casa.

Así que, como podrán imaginarse, la combinación "casa súper pequeña-afán ratonil-coleccionador" hace estragos en mi hogar, a tal punto que ya no tenemos espacio donde guardar más cosas. Sin embargo, al ver el sitio web de la revista Marie Claire, y su sección dedicada a decoración, encontré algunas ideas fabulosas para crear espacios de almacenamiento en una vivienda. Aquí les dejo las fotografías, espero que ustedes les sirven tanto como espero me servirán en un futuro cercano: