martes, 15 de mayo de 2012

Si la vida es tan corta, ¿por qué terminar los libros que no nos gustan?


Siempre me pregunto por qué siempre termino los libros que detesto. Creo que muy a pesar debo admitir que es por puro ego, porque quiero poder decir que ya leí ese libro o, por lo menos, ufanarme de que a pesar del vocabulario retorcido que utiliza el autor, tuve la suficiente fuerza de voluntad para terminar ese bodrio que jamás en mi vida volveré a leer. Sí, definitivamente es eso: Puro e insano ego.

Precisamente ese tema fue abordado por el blog del The New York Review of books, específicamente en el artículo Why finish books? el cual me atrapado con estas sabias palabras:
One can only encourage a reader like this to learn not to attach self esteem to the mere finishing of a book, if only because the more bad books you finish, the fewer good ones you’ll have time to start. Schopenhauer, who thought and wrote a great deal about reading, is on Johnson’s side. Life is “too short for bad books” and “a few pages”

Después de leer esto me he dado cuenta de que jamás en la vida me obligaré a terminar los libros desagradables, que termino leyendo por ego, por compromiso o porque siento que si no lo hago estaré "botando mi dinero a la basura". Desde ahora pensaré en que la vida es demasiado corta para perder el tiempo leyendo libros malos.