sábado, 19 de noviembre de 2011

Leo muchos libros, los mancho y los subrayo...




Leyendo el blog de Jacinta Escudos, me topé con un link interesantísimo que nos remite al artículo de una revista, el cual trata sobre las obsesiones y hábitos que algunos escritores famosos ponen en práctica cuando se trata de comprar, almacenar y ordenar los libros que conformar sus bibliotecas personales.


El artículo está en inglés y lo puedes leer aquí. En lo personal, su lectura me hizo analizar mis propios hábitos como lectura compulsiva de libros y, tras una reflexión profunda sobre ello, he llegado a las siguientes conclusiones:


1. Cada vez que me sobra algo de dinerillo, me gasto $20 dólares en libros.


2. Solo compro en en la librería de la que tengo la tarjeta de descuento. En el resto de librerías solo compro si hay un libro barato, en oferta o si sé que el libro no lo encontraré en otra parte.


3.Rara vez forro los libros que compro.


4. Leo todos los libros que compro, aunque me decepcionen a partir de la página cincuenta.


5. Me vuelvo loca con las ferias de libros. En ellas soy capaz de gastar de manera demencial (siempre prometiéndome que será mi última compra de libros en el año. Claro, más tardo en decir eso que en comprar otros dos o tres libros más en una visita fugaz a mi librería favorita).


6. Para mí, los libros no son sagrados. Los toco con las manos sucias. Duermo con ellos. Como mientras los leo. Hago anotaciones al margen, subrayo las frases que me parecen interesantes o que me remiten a ideas relacionadas o experiencias pasadas. Además, los uso como libreta de notas: Cuando necesito anotar un número telefónico, una dirección o un recordatorio, escribo en la contraportada del libro que tenga conmigo en ese momento.


7. Mis libros son reflejo de otra de mis manías: En un ladito de la contraportada escribo mi nombre y el precio del libro.

8. Exhibo la mayoría de mis libros en un anaquel de madera que mi papá me construyó.


9. Me gusta leer libros y regalar libros. Sin embargo, solo los regalo cuando estoy 100% segura de los gustos literarios de la otra persona.

10.Importantísimo: No presto libros, porque las pocas veces que lo he hecho me los han robado (y yo que hace algún tiempo pensaba, ¿quién sería capaz de asaltar una librería? Por lo visto serían pocos los avezados, pero los capaces de asaltar al prójimo son muchos).


11. Me gusta el olor de los libros nuevecitos.


12. Nunca he robado libros.


¿Cuáles son sus hábitos como lectores compulsivos?