jueves, 31 de julio de 2014

Un poco rudo...

Pero hilarante y muy cierto:



¿A cuántas de ustedes les ha pasado que un tipo casi se las come con los ojos? ¿Que les dice en la calle lo que le encantaría hacerles, cómo y cuándo? ¿Se han encontrado con algún exhibicionista? A mí me ha pasado, no continuamente, pero me ha pasado. Me ha sucedido que me han tratado como comida (solamente la comida va a estar "buena" y "rica"); que me he encontrado en la calle con hombres que parece que me están viendo desnuda o me están imaginando desnuda...¿Qué he sentido en esos momentos? Impotencia, cólera, vergüenza...sí, a veces he sentido vergüenza, ¡yo, que soy la víctima!

Esta es una situación terrible que las mujeres vivimos día a día. Se nos trata (perdón la expresión) como "vaginas ambulantes y con patas" y no como seres humanos. Hombres de allá fuera, que cuando ven un trasero bonito se paran a observarlo piensen en lo siguiente: cada vez que lo hagan piensen que sentirían si la observada fuera su madre, y ustedes estuvieran con ella, acompañándola. O, ¿les gustaría a ustedes que, nosotras las mujeres, pasáramos viéndoles el pene todo el tiempo? Si ya muchos hombres detestan que algunas mujeres no los traten como seres humanos (sino como "billeteras descosidas" y "agencias bancarias ") a ustedes les debe quedar claro que a muchas de nosotras, tampoco nos gusta que ser tratadas como "cosas". Ustedes y nosotras somos seres humanos. Todos. Más allá de nuestra sexualidad y de las características físicas y reproductivas propias de cada género. Como seres humanos que somos, todos, merecemos respeto.