lunes, 28 de octubre de 2013

Los muebles de la casa de mis sueños...

Hace algún tiempo, compré un sofá. De esos como de consultorio médico, de cuero color cereza. No es el sofá más bonito del mundo (de hecho, a mi mamá no le gustaba mucho), pero a mí me gustó porque me pareció práctico y, sobre todo, higiénico (no desprende mota y los olores no se adhieren a él). Ese sofá ahora está frente a mí, en la sala de mi casa, desde donde escribo estas líneas. Aún el día de ahora, este sofá me parece bonito, aunque no sea precioso (para mí gusto, el color es demasiado cereza), y he llegado a apreciar que ha contribuido a que la sala de mi casa se vea más nítida, más ordenada.


El mobiliario, creo, en buena medida permite recrear el estilo, la atmósfera, la personalidad que deseamos transmitir acerca de cómo vivimos y cómo somos. Por eso, si tuviera mucho dinero y viviera en mi propia casa, compraría solo muebles bonitos: sillas futuristas, y gaveteros renacentistas; escritorios antiguos, con olor a tinta y años vividos; muebles de imprenta, bandejas para tipos móviles; compraría una cama, monumental, un poco así como en la que dormía la Mamá Grande...mi casa sería ecléctica, una mezcla entre lo viejo y lo nuevo, entre lo usado y lo que todavía tiene el olor del plástico con que estuvo envuelto. Así sería mi casa. Y bueno, cómo no se pierde nada soñando, quiero presentarles unas cuantas imágenes de algunos muebles que he encontrado en Etys y a las que sin duda alojaría en la casa de mis sueños: