sábado, 4 de octubre de 2014

De mi lista de favoritos

1. Es mejor prevenir que lamentar. Al igual que esta frase, también es muy cierto que la belleza proviene, en buena parte, de adentro, y que para cuidarla lo más importante es cuidar de nuestra salud, en lugar de comprar toneladas de cosméticos. Leyendo el blog Glitter Guide, me encontré con una lista de hábitos saludables de belleza que reportan importantes beneficios. Sin duda, en lugar de comprar tanto potinge, deberíamos dejar espacio en nuestro neceser para un frasquito de aceite de coco y apartar tiempo para tomarnos unas cuantas vitaminas.


2. No todos los líderes son fuertes, tremendamente asertivos e híper seguros de sí mismos. Tú también puedes ser un líder...sin necesidad de tratar de ser alguien que no eres, sino desarrollando al máximo las cualidades que se analizan en el artículo 7 Brilliant Qualities You May Not Know You Have. Así que si eres empático y positivo, ¡Es hora de que aproveches tus cualidades al máximo!
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3. Ayer le contaba a mi mamá que hace algunos años, en una reunión de trabajo, me presentaron a un hombre (de unos 60 años) que no paró de buscarme los pechos con la mirada. Sin duda, no soy la única que ha tenido que pasar por algo así. De hecho, me atrevería a decir que la mayoría de mujeres hemos sufrido por la poderosa connotación sexual que se adjudica a los senos y que el machismo ha desvirtuado: si una mujer tiene senos grandes, debe ser "caliente"; una mujer con senos grandes, de seguro, sufrirá más miradas lascivas y toques intrusivos; si tienes los pechos pequeños, de una u otra forma te dirán que no eres muy mujer y puede que, incluso, te comparen más con una niña que con una adulta; para ser atractiva (de acuerdo con el estereotipo de gran cantidad de personas, sobre todo en la cultura latina), una mujer debe tener senos tipo película XXX...las mujeres tenemos que aguantar el que, muchas veces, no se nos juzgue por nuestra personalidad, sentimientos y forma de pensar sino por...nuestros pechos. No es de extrañar, por tanto, que tantas  hagan hasta lo imposible por hacerse implantes de senos (eso me recuerda a Sin tetas no hay paraíso). Tampoco es de extrañar que algunas se sientan menos mujeres por sufrir la pérdida de uno o ambos senos producto del cáncer y, las hay también, aquellas que viven acomplejadas porque creen que el escaso interés sexual y amoroso que los hombres reflejan por ellas es producto de que tengan pechos pequeños. Pero es momento de que nos liberemos: ¡Al diablo todas esas tonterías de que la talla de sostén define quiénes somos! Algo así dijo Keira Knightley en una entrevista que hace poco le hice el periódico El País, a propósito de su última película (pueden leer la entrevista aquí). ¡Bien por ti, Keira!


Keira Knightley