martes, 2 de septiembre de 2014

Ruanda, más allá del genocidio...

El "Continente Negro". A él se asocian múltiples imágenes, sentimientos,ideas: cuando hablamos de este continente, probablemente pensemos en Nelson Mandela; en el Mundial de Fútbol y en Shakira y su "waka waka"; recordaremos, probablemente, el apartheid, las múltiples hambrunas que ha habido en esa región...algunos, probablemente, también recordarán la imagen capturada por Kevin Carter, de un niño que, se supone, estaba muriendo y los buitres lo acechaban, esperando para devorarlo.

Ha sido, pues, un continente maltratado por la historia, considerado muchas veces como atrasado o cuna de inimaginables barbaries. Y para empeorar la situación y legitimar la imagen de bárbarico, ha sido escenario de cruentos combates y guerras civiles que fueron el caldo de cultivo para episodios de la historia que parecen sacados de una película de terror o de la peor de las pesadillas: hordas enloquecidas que, con machete en mano, han asesinado a miles de personas en unas cuantas horas; violación masiva de mujeres y niñas; pueblos, ciudades enteras arrasadas por la furia del odio.

Uno de los conflictos que considero quedará por más tiempo en la mente de miles, es el acontecido en Ruanda. Fue una vorágine de violencia: vecinos asesinaron a sus propios vecinos; miles de mujeres fueron torturadas sexualmente; las comunidades se fracturaron, el temor reinó en un país en que turbas embrutecidas recorrían las calles y las casas con machetes en mano...después de aquella destrucción, llegó al país la ayuda internacional, y empezó un proceso acelerado por librarse de los horrores que aquel genocidio había provocado. Se celebraron juicios comunitarios; muchos victimarios pidieron perdón a las víctimas, y muchas víctimas los disculparon públicamente. El recuerdo de esos días de horror todavía persiste, y muchos dicen que si la situación ha mejorado, es porque nadie desea que un hecho de tal tipo se repite, aunque eso no quiere decir que hubo una justa reparación para las víctimas, que la gente haya dejado de tener miedo o que se hable con total libertad sobre ese episodio de la historia, con el fin de aprender de él y reflexionar.

Al mencionar el nombre de "Ruanda" muchos todavía evocamos el horror del conflicto civil plasmado en un multitud de películas ("Hotel Ruanda", por ejemplo) o que ha sido documentado por múltiples medios de comunicación y organismos no gubernamentales y/o internacionales.

Al igual como sucede con mi país, Ruanda ha tenido que soportar que su imagen, su nombre y su gente siga teniendo resonancias negativas y que, aún hasta el día de hoy, principalmente se le asocie con el genocidio por el acaparó la atención mundial.

Sin embargo, de acuerdo con el artículo La moda sube al trono en Ruanda, Ruanda tiene una de las tasas de crecimiento económico más alto de todo el continente africano (habrá que analizar si el crecimiento beneficia a la mayoría de la población) y cuenta, además, con importantes oportunidades de desarrollo y crecimiento económico, pues tiene un acuerdo de aranceles libres con Estados Unidos.

El nuevo contexto de la sociedad ruandense ha permitido que emerjan múltiples emprendedurismos y diseñadores de accesorios, artículos para el hogar y, sobre todo, ropa que combina la estética occidental, con la cultura artesanal del país.

Uno de esos nuevos diseñadores es Teta Isibo, fundadora de Inzuki, tienda que según sus propias palabras, se define de la siguiente manera:

Inzuki is a dynamic young Rwandan brand specializing in Jewellery, Accessories and Interior decor hand-made primarily from Local materials.  All products are Rwandan Made, African Inspired and Globally Loved.

Our products are a fusion of traditional craftsmanship and contemporary style. Our design philosophy seeks to transcend traditional Rwandan design and customize it to suit modern needs.

Inzuki works with numerous local cooperatives that use their skills to translate our authentic designs into vibrant quality pieces.

Inzuki is part of a wider Rwandan cultural Renaissance. We are greatly inspired by the growing innovation scene in the country and by the increasing number of young entrepreneurs and trendsetters that are propelling Rwanda to the next level.

Background

Inzuki designs was created out of a combined passion for design, style and everything Rwandan. It started out as a hobby creating personalize jewelry inspired by already existing products on the Rwandan crafts market and working with local craftswomen to produce them. In 2010 Inzuki designs officially evolved into a business entity.  It has since grown into a renown Rwandan brand with a boutique located in the Heart of Kigali City.  Inzuki is now aiming for International markets and will soon be accessible to clients in the rest of Africa, Europe, Asia and North America through distributors and an online store.


Los productos de Inzuki son vibrantes, coloridos y con ese toque artesanal con el que fácilmente nos podemos identificar los latinoamericanos, tal y como lo muestran las siguientes imágenes que he extraído de la página web de esta tienda: