lunes, 8 de septiembre de 2014

¿Por qué no logro mejorar mi inglés? ¡¡¿¿¿Por qué???? ¿¿¿Por qué???!!



Durante años he cargado con el mismo problema: Quiero mejorar mi pronunciación, gramática, sintáxis y comprensión auditiva del idioma inglés, sin embargo, pese a todos mis esfuerzos son infructuosos o la mejoría es leve.

He probado muchos métodos, asistido a muchas escuelas de enseñanza del idioma inglés (ya asistí a cuatro escuelas diferentes) y, además, he invertido una gran cantidad de horas en el aprendizaje de esta lengua.

La verdad es que no es que tenga un nivel básico de inglés, pero quisiera alcanzar un nivel avanzado, para lo cual he recurrido a múltiples métodos sin mayores resultados. Mi desesperación por aprender y mejorar mi inglés se ha agudizado, sobre todo cuando tengo una entrevista laboral a las puertas: paradójicamente, casi a todas las entrevistas a las que he ido terminando siendo interrogatorios...en inglés.

A veces me he sentido realmente mal por esta situación. Y, debo admitir, muchas veces he sentido envidia de toda esa gente que tuvo una excelente educación en colegios carísimos en donde se hace mucho énfasis en el aprendizaje de una, dos o más lenguas extranjeras. Estudié en escuelas públicas (no es que todas las escuelas públicas sean de baja calidad) en donde la maestra de Sociales era la que también impartía Inglés (ya se pueden imaginar lo mucho que sabía sobre la lengua) y que, en lugar de dar clases, reproducía un audiolibro en inglés para que nosotros lo oyéramos.

Así que mi aprendizaje realmente académico del idioma fue hasta que ya estaba grande (tenía unos 18 o 19 años). Por tanto, tiendo a sentirme en desventaja a otras personas que entienden, hablan y escriben correctamente el inglés desde niños, que lo aprendieron en casa o en el colegio. Y aunado a ese sentimiento, también me pasa que entre más intento aprender, parece ser que me estancó y no progreso, fenómeno que explica el artículo Want to learn a language. Don´t try so hard, que leí hace poco en The Times y que explica cómo los adultos podemos inhibir el proceso de aprender una nueva lengua, cuanto más nos esforcemos por aprenderla.

Así que si usted, al igual que yo, ha estado a punto de abandonar por completo el aprendizaje de una segunda lengua, no se dé por vencido. La clave es take it easy.