miércoles, 25 de junio de 2014

El placer de una buena ducha

En un día caluroso, después de una rutina de ejercicios agotadora, después de un día estresado...no hay nada mejor que darse un baño. Pero no de aquellas duchas a la carrera, como si el suministro de agua se nos fuera a terminar (como cuando se está apurado, que en menos de cinco minutos uno se enjabona y quita el jabón). No me refiero a esas duchas que uno se da por compromiso (con uno mismo, y para con otros); no me refiero a las duchas rutinarias...me refiero a esos momentos de placer infinitos en que nos tomamos todo el tiempo del mundo para ducharnos a la vez que reflexionamos sobre la vida (no por nada dicen que las mejores duchas son aquellas en las que el 70% del tiempo está dedicado a pensar, y el otro 30%, a bañarse). ¡¡Ah, esas duchas, de las que uno sale súper oloroso a jabón y shampoo! Y ahora, imagínense qué maravillosa sería la experiencia con estos preciosos jabones de Olivia Soaps: