lunes, 7 de abril de 2014

Para los niños gustosos...

De niña fui piqui, melindrosa, difícil con la comida. Era delgadita, delgadita, delgadita, con piernitas como varas de bambú. Apenas comía, y cuando lo hacía, solo quería empanadas dulces, cereal, fresas, pasteles de masa....en fin, era una niña gustosa (bueno, creo que lo de gustosa todavía no se me quita), por lo que mi mamá se desvivía por tenerme alimentada.

Ante niños así, las madres recurren a métodos inimaginables para que sus niños no mueran de hambre: desde colar la sopa, disimular los vegetales, hasta crear verdaderas obras maestras como estas...